A propósito de las desventajas de una educación de élite made in Colombia

Mientras que estudiar en Yale, en Harvard puede obnubilar por sus ventajas, nuestras universidades de élite los Andes y la Javeriana palidecen ante su reflejo.

No bien terminas el ciclo académico, encuentras los baches de tu educación, ojala fuera a los 35 años como lo narra Deresiewiz, en el articulo Las desventajas de una educación de élite.

En primer lugar las relaciones entre las clases sociales colombianas plantea un vínculo problemático en su origen, por tanto, el que nace en la élite ha sido educado para no vincularse con ninguno que no pertenezca a está, de alguna manera ese otro es mirado con desden y desprecio; pero como un circulo vicioso estas facciones de las clases populares miran con recelo y envidia a la élite.

Entonces, en Colombia nuestra incapacidad para trazar diálogos entre los distintos estamentos sociales ha creado envidias y egoísmos por parte de unos y otros.

En segundo lugar eres medido en términos económicos, no intelectuales, en un país plagado de traquetos y prepagos, les interesa el alcance de tu bolsillo, no el de tus neuronas. Por tanto no entras en una Universidad de elite por las mediciones del examen de estado, entras por amistades, por contactos que determinan desde tu niñez las oportunidades. Entonces ni siquiera la entrada a estos claustros se basan en números, que como bien lo plantea Deresiewiz es un dato cuantitativo que no mide la inteligencia de los estudiantes.

Pero en nuestras Universidades es peor aún, ni siquiera el reflejo de una aparente meritocracia, sino la más vulgar dedocracia, con lo que no solamente se perpetúan las elites sino que aumenta el enojo de las clases populares.

Obviamente al igual que en los claustros americanos, en Colombia existen los pases de entrada (carnets de identificación), en algunas te toman fotos y te piden documentos y esculcan tu bolso, temiendo un posible terrorista infiltrado entre los visitantes o los mismos estudiantes.

Estudiantes y maestros absorben estos comportamientos, dando lugar a logias secretas en las que los maestros escogen a los alumnos aventajados que ya conocen la materia, o bien los que los pueden posicionar socialmente mejor a ellos; para llamarlos a sus estudios, relacionarlos con sus escasos contactos y demás; intentando que estos alumnos les provean de conocimiento o los llamen a componer elites de las que han sido excluidos. Para ilustrar este punto debemos tener en cuenta que ser profesor en este país no es una vocación es una carrera que se escoge por necesidad, sobretodo porque las oportunidades laborales son limitadas. Así pues se asume que estos estudiantes serán a los que se les intente privilegiar, mientras que los demás serán borregos que llenaran las estadísticas de egresados de las facultades.

Al igual que en Harvard o Yale esto será una educación para el mañana, solo los mejor posicionados gozaran del éxito, los demás se verán abocados a la mediocridad.

Por tanto estas universidades no necesitan mentes brillantes, ni siquiera que se esfuercen por serlo. La Universidad es una empresa por tanto recaudan dinero al mejor estilo de cualquier Mac Donalds, sin importar el estudiante, ni su educación se lucran de ellos sin el menor reparo, colocándolos en el punto álgido, ellos deben pagar los altos costos de las universidades de elite, pero a los maestros no les distribuyen estas ganancias, por tanto estos no se dedicaran a enseñar, sino a cuidarsen las espaldas, porque estos estudiantes serán los que los reemplacen en un par de años. Por la urgencia de tener gente joven ocupando las vacantes, gente joven que termina vomitando a sus estudiantes lo que sus profesores le “enseñaron”, por supuesto, podemos esperar los clásicos efectos del teléfono roto.

Teniendo en cuenta la imperiosa necesidad de la sociedad por tener ingenieros, médicos, abogados…etc. de 22 con experiencia y un postrado, claro con pocas neuronas desarrolladas, pero que aparente éxito. Las universidades mejoran su negocio ofreciendo 2*1 o 3*1, a gritos del mejor voceador: ¡Carrera y maestría por el precio de uno! ¡Dos pregrados y maestría por el precio de dos!, claro que esa oferta tiene mucho de engañosa, en primer lugar la calidad del pregrado deja que desear, pero el de las maestrías a veces son peores que los pregrados, y ni hablar del precio, que es una falsa oferta.

Pasando al problema que Deresiwicz, plantea como la falta de un lugar para la soledad. Aquí sucede el efecto contrario, la competencia es tal que en lo posible no se asocian, ni siquiera para hacer un trabajo, así que si bien la soledad es necesaria para la formación de mentes independientes del sistema y la sociedad, es necesario que esas mentes se conecten con el mundo real, porque es por esa razón que los arquitectos diseñan construcciones sin tener en cuenta las calidades del terreno en el cual van a construir, solo copiando modelos europeos o americanos, los diseñadores hacen un quiosco para vendedores ambulantes digno de premios pero absolutamente incomodo para cualquier vendedor.

En conclusión y a pesar de las grandes diferencias entre las universidades americanas al igual que Deresiewicz se puede concluir que esos estudiantes de la élite: “Tendrá muchos logros pero poca experiencia, mucho éxito pero no visión. La desventajas de la educación de elite es que nos ha dado la elite que tenemos y la que vamos a tener”


Diana M. Gamboa

Maestra en Artes Visuales

Comentarios

Manuel Gomez ha dicho que…
estoy buscando el articulo en español, tu donde lo leiste?
Diana M. Gamboa ha dicho que…
El artículo está en la revista:
El Malpensante
Nº 95
Marzo de 2009
Páginas 21-31
Traducción de Camilo Jiménez

Espero que te sea de utilidad está información.
Anónimo ha dicho que…
antes de publicar en internet un escrito tuyo, fijate en los errores, porque tiene poca coherencia y palabras mal escritas, y la conclusion esta mal construida y medio copiada.
Diana M. Gamboa ha dicho que…
Gracias!!!

Aprovechemos la construcción colectiva que permiten los blogs.Me gustaria que me hicieras una corrección de estilo del texto, podrias enviarmelo a mi correo dyanyta9@hotmail.com.

Respecto a la conclusión, la paradoja es que aquí ocurre lo mismo que sucede en Yale y que plantea el autor de A proposito de las deventajas de una educación de elite.
Anónimo ha dicho que…
No estoy de acuerdo con que para pasar a los Andes por ejemplo, es necesario tener contactos y usar palanca. Además, exámenes como Saber PRO demuestran la superioridad intelectual de sus estudiantes en comparación con las demás universidades del país, no es cuestión de dinero, allá junto con la Universidad Nacional se encuentran los mejores estudiantes del país.
Diana M. Gamboa ha dicho que…
Es verdad tu comentario. La educación no debe pasar por un asunto de tener o no dinero.
Sin embargo, con el paso del tiempo me he dado cuenta que el mundo laboral es muy similar.